Psicología y el mundo interior.

Psicologos en Madrid. Psicología y el mundo interior. - Psicoanalista en Madrid | Mila Ruiz Para dar noticia de una coexistencia compleja no tenemos otro camino que describirla en sucesión, y por eso todas nuestras exposiciones pecan al comienzo de simplificación unilateral y esperan ser completadas, que se corone su edificio y, así, se las rectifique. La representación de un yo que media entre ello y mundo exterior, que asume las exigencias pulsionales de aquel para conducirlas a su satisfacción y lleva a cabo percepciones en este, valorizándolas como recuerdos; que, preocupado por su autoconservación, se pone en guardia frente a exhortaciones hipertróficas de ambos lados, al tiempo que es guiado, en todas sus decisiones, por las indicaciones de un principio de placer modificado: esta representación, digo, en verdad sólo es válida para el yo hasta el final del primer período de la infancia (cerca de los cinco años). Hacia esa época se ha consumado una importante alteración. Un fragmento del mundo exterior ha sido resignado como objeto, al menos parcialmente, y a cambio (por identificación) fue acogido en el interior del yo, o sea, ha devenido un ingrediente del mundo interior.

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Teoría de la seducción. Psicoanalista Madrid.

Teoría de la seducción. Psicoanalista Madrid.

Psicologa madrid

Durante las últimas décadas del siglo XX, los investigadores han demostrado que una gran parte
de la historia comúnmente recibida del psicoanálisis está compuesta por relatos en su mayor parte
míticos. El más resistente de estos mitos es sin duda el que quiere que Freud hubiera postulado su
teoría de la seducción después de que sus pacientes le hubieran informado de forma repetida, que
habían sido sometidas a abusos sexuales durante su infancia. A continuación, me propongo aclarar
esta historia, que ha sido considerada como un hecho histórico durante casi todo el siglo XX y que
en gran parte sigue siendo percibida como tal.
Según la versión tradicional, durante la última década del siglo XIX, la mayor parte de las
pacientes de Freud le habría dicho que había sido víctima de abusos sexuales en su primera infancia,
actos generalmente perpetrados por sus padres. La continuación de la historia difiere, según si está
basada en la versión estándar o en la versión revisada y corregida adoptada por numerosas
feministas y popularizada por Jeffrey Masson en La Realidad escamoteada, la renuncia de Freud a la
teoría de la seducción. En la versión ortodoxa, se dice que en poco tiempo Freud acabó por darse
cuenta de que muchos de los relatos que escuchaba no eran auténticos, que esas mujeres fantaseaban
y que fue eso lo que le condujo al descubrimiento decisivo de las fantasías infantiles-incestuosos. En
la versión feminista, por el contrario, fue la virulenta oposición de sus colegas, escandalizados por
sus afirmaciones sobre el tema de la frecuencia de los abusos sexuales durante la infancia, lo que
habría empujado a Freud a abandonar su teoría. En un principio atento confidente, habría
traicionado, en un segundo tiempo, a las mujeres que habían tenido el valor de revelarle sus terribles
experiencias de abusos.
Independientemente de la versión elegida, las dos historias son sensacionales, y cada una de ellas
tiene sus fervientes partidarios. Los elementos de base son los mismos, pero sus interpretaciones
difieren sensiblemente. Mi impresión que la mayor parte de la gente sigue sus sentimientos y opta
por Masson y la supresión de la verdad sobre lo extendido de los abusos sexuales sobre las niñas de
la época. Ha llegado el momento de verificar cual es la verdad.
Los artículos publicados por Freud durante los años 1890 así como su correspondencia con su
confidente, Wilhelm Fliess, cuentan una historia diferente. En resumen, las pacientes que Freud veía
alrededor de mediados de los años 1890 no le habían dicho que habían sido sometidas abusos
sexuales durante su infancia. Contrariamente a lo que afirmaría en sus posteriores informes, Freud
escribía en aquella época que sus pacientes “no tenían ningún recuerdo” y le aseguraban “con
vehemencia que no creían” en los traumatismos sexuales en los que él insistía en que habían sido
18 Traducido del inglés por Agnès Fonbonne. víctimas.
En sus líneas esenciales, el episodio puede resumirse así: a primeros de los años 1890, Freud
había llegado a la convicción de que los recuerdos reprimidos de ideas o experiencias sexuales,
infantiles o no, estaban en la raíz de los síntomas de las pacientes que él había diagnosticado como
histéricas. Después, en octubre de 1895, sobre la base de una hipótesis especulativa, optó por una
teoría de la que estaba persuadido que aportaría de una vez por todas la solución al problema del
origen de las psiconeurosis. Así se lo dijo a Fliess, los síntomas histéricos serían exclusivamente
provocados por recuerdos inconscientes de agresiones sexuales sufridas en la primera infancia.
Gracias a la nueva técnica analítica que había desarrollado para exhumar las ideas inconscientes
de la mente de sus pacientes, Freud se aprestó a demostrar la correcto de sus puntos de vista.
Aunque previamente no había informado de ningún caso en el que hubiera descubierto un abuso
sexual cometido durante la primera infancia, Freud, en los cuatro meses que siguieron al anuncio de
su nueva teoría a Fliess, escribió dos artículos (uno de ellos en francés) en los que sostenía que había
sido capaz de “recuperar” recuerdos de experiencias de abusos sexuales precoces en cada una de sus
trece pacientes “histéricas”, a las que se añadían algunas obsesivas. Algunos meses más tarde, en su
artículo sobre “La etiología de la histeria”, hacía una exposición más detallada de su teoría,
pretendiendo haber podido confirmarla en dieciocho pacientes diagnosticadas como histéricos, seis
de ellos eran hombres. Según Freud, los abusos sexuales que había descubierto con la ayuda de su
técnica analítica habían tenido lugar alrededor de la edad de dos o tres años, o incluso antes en algún
caso.
¿Cómo, en tan poco tiempo, había conseguido recuperar de todos sus pacientes experiencias tan
profundamente reprimidas? Aunque pretendía haber incitado a sus pacientes a “reproducir” sus
experiencias infantiles (lo que quería decir con “reproducir” está abierto a todo tipo de
interpretaciones), está claro que los descubrimientos de Freud resultaban por regla general de la
decodificación de los síntomas y de la interpretación analítica de las ideas producidas en sus
pacientes bajo la influencia del procedimiento clínico que utilizaba en esa época. Freud explicaba así
que los síntomas de los pacientes correspondían” al “contenido sensorial de escenas infantiles” de
abusos sexuales que infería en su origen. Su procedimiento analítico, escribía, era análogo al del
experto medico-legal que consigue definir la causa de una herida, “aunque deba proceder sin
ninguna información por parte del herido”.
Tenemos un buen ejemplo en una paciente afecta de tics faciales y de eccema alrededor de la
boca. Sobre la base de estos síntomas, Freud dedujo analíticamente que había sido forzada en su
primera infancia a practicar actos de felación. “Le he dado la explicación”, escribía a Fliess el 3 de
enero de 1897, y cuando ella expresó su incredulidad, él “la amenacé con despedirla” si persistía en
su escepticismo. Evidentemente, el rechazo de sus deducciones era para Freud una prueba de la
“resistencia” de la paciente, que aportaba una confirmación suplementaria de la validez de su
reconstrucción analítica.
Por razones que no están completamente claras y que sería imposible exponer en estas líneas,
Freud, dos años después de haber anunciado públicamente que había encontrado la solución a la
etiología de las neurosis, dejó de creer en ella. Pero, en lugar de que eso le hubiera llevado a poner
en duda la fiabilidad de su nueva técnica de recuerdos reprimidos, intentó explicar sus pretendidos
descubrimientos viendo fantasías inconscientes de los pacientes. Finalmente, en la descripción de
este episodio que publicó en 1925, declaró que sus pacientes (en femenino) habían tenido en esa
época fantasías que expresaban el deseo de haber sido “seducidas” por el padre durante la primera infancia. En el curso de las metamorfosis de la historia, Freud modificó retroactivamente la teoría
que había defendido originalmente a fin de hacer plausible la nueva teoría, suprimiendo por ejemplo
el hecho de que en 1896 había insistido en el carácter brutal de muchos de los atentados sexuales
sobre los que construía su hipótesis. De hecho, la historia paso por un cierto número de fases antes
de convertirse en la versión familiar que encontramos en las Nuevas Conferencias de introducción al
psicoanálisis (1933): “En el periodo en el que el interés principal se había centrado en el
descubrimiento de traumatismos sexuales infantiles, casi todas mis pacientes me decían que había
sido seducidas por sus padres”. (Dicho sea de paso, parece que nadie haya encontrado sorprendente
que haya sido solamente durante ese corto periodo que “casi todas” sus pacientes le hubieran
señalado el haber sufrido abusos sexuales durante su primera infancia.)
Es importante comprender que los informes tradicionales del episodio no precisan si esas
“fantasías de seducción” putativas eran ideas o recuerdos inconscientes que Freud habría desvelado
gracias a su técnica de interpretación analítica. Al contrario, sus informes ulteriores dan la
impresión, de forma engañosa, que la mayor parte de sus pacientes habían tenido en cuenta en esa
época de pseudo-recuerdos de los que eran conscientes. La verdad es que Freud no estaba de
ninguna manera en situación de decidir si sus reconstrucciones analíticas representaban recuerdos
reprimidos de acontecimientos reales o fantasías inconscientes – o incluso, si se diera el caso, de
escenarios llenos de imaginación salidos de su propia mente.
Es un hecho poco conocido que en 1896 Freud, fiel a sus presupuestos teóricos, pretendió haber
conseguido gracias al análisis encontrar en cada una de sus seis pacientes obsesivos recuerdos
reprimidos no solamente de “escenas” de abusos sexuales infantiles sufridos pasivamente, sino
igualmente de abusos sexuales perpetrados activamente sobre un hermano o hermana de menor edad
desde alrededor de los ocho años en adelante. Nunca más volvió a oírse hablar de estos
considerables descubrimientos clínicos, y Freud no hizo ningún esfuerzo para explicar como su
ulterior teoría sobre las fantasías inconscientes podría explicarlos.
Es evidente que estos argumentos refutan tanto la versión de los hechos presentada por Jeffrey
Masson como la historia corrientemente admitida en psicoanálisis, aunque la construcción de
Masson carece también de fuerza por otras razones. En La Realidad escamoteada, Masson sugería
que las razones de Freud para abandonar la teoría de la seducción residían en parte en su deseo de
quedar bien con sus colegas que estaban escandalizados por lo que avanzaba. Esta tesis no se
sostiene, puesto que las afirmaciones de Masson a propósito del ostracismo del que habría sido
objeto Freud por parte de sus colegas son erróneas. Pero está igualmente invalidada por el hecho de
que Freud no hizo partícipes a sus colegas del abandono de su teoría hasta alrededor de siete años
después de haber renunciado a ella en privado. (Masson declara sin razón que “el periodo crucial
para el viraje de Freud sobre el tema de la hipótesis de la seducción” se sitúa “durante los años
1900-1903”. Esta fecha aproximada suprime en parte en intervalo entre el abandono de la teoría y el
anuncio público por Freud de su cambio de criterio, y concuerda con la tesis de Masson. Pero las
cartas de Freud a Fliess demuestran claramente que había ya abandonado totalmente su teoría a
finales de 1898.)
Es de lo más importante subrayar que la historia tradicional del episodio de la teoría de la
seducción es falsa en esencia, aunque haya sido recientemente utilizada en el debate sobre el tema
de la represión de los recuerdos de abusos sexuales infantiles considerados como “recuperados”
decenas de años más tarde. Antes de citar a diestro y siniestro las pretendidas primeras experiencias
clínicas de Freud en apoyo de tal o cual punto de vista, haríamos mejor en informarnos primero de los hechos históricos. De una forma más general, como subraya Frank Cioffi, una reconstrucción
exacta del paso de la teoría de la seducción a la teoría de la fantasía que le sucedió pone en cuestión
el razonamiento que Freud utilizaría a lo largo de su carrera para reconstruir la vida fantástica
infantil y el contenido del inconsciente.

Freud, Psicoanálisis, psicoanalista y psicologa.

Psicoanalista y psicologa madrid

Psicoanalista y psicologa madrid

 

El creador del psicoanálisis fue Sigmund Freud (1856/1939), médico neurólogo que nació en Moravia, región que hoy forma parte de la República Checa y que en esa época pertenecía al imperio austríaco de la dinastía Habsburgo. Fue un científico muy discutido y uno de los hombres que ejerció mayor influencia en las generaciones posteriores.

El hallazgo y desarrollo de la teoría psicoanalítica fue consecuencia de investigaciones que lo llevaron al descubrimiento del funcionamiento del sistema inconciente.

Sus comienzos trancurrieron en torno de la hipnosis, un método en el que la sugestión era la técnica privilegiada. De esta modalidad de abordaje se apartó gradualmente en función del estudio de los síntomas, descubriendo que son formaciones complejas donde una idea se enlaza con otra y otras; con la intervención del afecto, que generalmente queda separado de la idea y genera angustia. El propio sujeto se siente ajeno y vivencia a los mismos con sensación de exterioridad; por eso fue desarrollando una técnica que implica el reconocimiento de los mismos y la participación activa de ambos integrantes: terapeuta y paciente, para su develamiento.

Comprendió a la din

ámica psíquica como el enfrentamiento de fuerzas de sentido contrario, que transcurren en la mente de manera inconciente. El cho

que de deseos ‘no deseados’ (en el sentido de ‘rechazables’), promueve a la formación de mecanismos de defensa contra esos impulsos. Cuando el sujeto fracasa en ese combate, advienen las neurosis como consecuencia.

La noción de inconciente fue desarrollada desde “Estudios sobre la Histeria” (1895), y

describió las 2 teorías del aparato psíquico.

La primera, que comprende las instancias de: conciente, preconciente e inconciente; y comienza con este desarrollo teórico en “La interpretación de los sueños” (1900).

La segunda teoría, que contiene a las instancias de: yo, superyo y ello. La última contiene la anterior. Estos conceptos tienen amplia significación; lo más expresivo tiene que ver con la formación de síntomas.

Jerarquizó la palabra hablada (la escucha) de los pacientes; el despliegue de un particular desarrollo de afecto hacia el terapeuta, a lo que denominó transferencia; y en la propia persona del terapeuta, a lo que denominó contratransferencia (también conocido con el nombre de tranferencia recíproca); la frecuencia de la aparición de relatos conteniendo sueños le permitió descubrir el valor instrumental de los mismos para el trabajo técnico.

En esta conceptualización, el trabajo de “hacer consciente lo inconsciente” se lleva a cabo con laasociación libre (por parte del paciente), como método terapéutico; y es comparable con una labor de un artesano, ya que implica minuciosa dedicación y tolerancia a la espera, para aislar al conflicto y operar sobre el mismo.

El terapeuta emplea la interpretación analítica para acceder a nuevos significados.

Con el estudio de las neurosis, Freud dio cuenta de otros hallazgos: la existencia de la sexualidad infantil, delcomplejo de Edipo y de las fantasías inconscientes.

Otros desarrollos teóricos fueron los conceptos de: a) proceso primario y proceso secundario; b)representación; c) objeto; d) pulsión y e) pasaje al acto sin intervención de la palabra y/o pensamiento, más conocido como acto fallido.

Desde alli se orientó para formular nuevas hipótesis que lo condujeron a la teoría del narcisismo, como otro intento de comprensión del aparato psiquico. Estos conceptos se encuentran en ‘Introducción al narcisismo’ (1914), y ésta circunstancia lo llevó a revisar sus criterios sobre el aparato y el funcionamiento mental; y es en ‘Mas allá del principio del placer’ (1920), donde hace una revisión sustancial a sus contribuciones, a partir de los conceptos sobre pulsión de vida- Eros y pulsión de muerte-Tánatos, articulándolos con ‘El problema económico del masoquismo’ (1924)’; donde aborda las nociones de masoquismo y sadismo (entre otras).

Su obra está tratada con rigor metodológico y científico, que llevó a Freud a lo largo de más de cuarenta años de desarrollos, a sucesivas modificaciones respecto de sus principales hipótesis sobre el aparato mental y la influencia sobre el sujeto.

La Educación infantil. Psicólogos y Psicología.

La Educación Infantil es la etapa educativa que atiende a niñas y niños desde el nacimiento hasta los seis años con la finalidad de contribuir a su desarrollo físico, afectivo, social e intelectual. Se ordena en dos ciclos: el primero comprende hasta los tres años; el segundo, que es gratuito, va desde los tres a los seis años de edad.

Teniendo carácter voluntario, este segundo ciclo se ha generalizado en toda España, de modo que en la actualidad prácticamente el 100% de los niños y niñas de 3 a 6 años acuden al colegio de manera gratuita. La escolarización temprana se considera un gran logro que incidirá positivamente en la mejora del rendimiento escolar futuro, por eso otras iniciativas como el Programa Educa 3 fomentan ahora la creación de nuevas plazas educativas para niños de menos de 3 años.

En los dos ciclos de la Educación Infantil se atiende progresivamente al desarrollo afectivo, al movimiento y a los hábitos de control corporal, a las manifestaciones de la comunicación y del lenguaje, a las pautas elementales de convivencia y relación social, así como al descubrimiento de las características físicas y sociales del medio. Además se propicia que niñas y niños logren una imagen positiva y equilibrada de sí mismos y adquieran autonomía personal.

Clasificacíon general del los test de psicológia. Psicologa Manzanares del Real.

La mayor clasificación de los test se da en dos grandes vertientes:

  • Test Psicométricos: Inscritos desde una corriente cognitivo conductual que parten del supuesto de que las personas son sinceras al responder un instrumento estadístico. Básicamente miden y asignan un valor a determinada cualidad o proceso psicológico (inteligencia, memoria, atención, funcionamiento cognitivo, felicidad, optimismo, tristeza daño cerebral, comprensión verbal, etc.), y se dirigen a actividades de evaluación y selección, como también al diagnóstico clínico, su organización, administración, corrección e interpretación suele estar más estandarizada.
  • Test Proyectivos: inscritos dentro de la corriente dinámica de la Psicología, parten de una hipótesis que pone a prueba la individualidad de la respuesta de cada persona para así presumir rasgos de su personalidad, la actividad proyectiva puede ser gráfica (Bender, DFH Machover, Koppitz, HTP), o narrativa (T.A.T, Symonds, CAT, Rorschach), su uso suele ser más en el ámbito clínico, forense e infantil.