El psicoanalista te ayuda.

El psicoanalista te ayuda. - Psicoanalista en Madrid

Cuando se busca a un psicoanalista para que te ayude suele ser porque sentimos síntomas como la depresión, la ansiedad, angustía o miedo y lo mas normal es que se desconozca las causas del problema que nos causan estos sintomas. Con el psicoanálisis se puede desvelar los conflictos del inconsciente que el paciente desconoce o es incapaz de descubrir por si mismo.

De la misma forma el psicoanálisis ayuda a dar cambios en su vida e intentar restablecer el equilibrio emocional y disfrutar de la vida y un bienestar. El psicoanalista se encarga de investigar los procesos mentales del inconsciente para conseguir este equilibrio vital tan necesario. Continue reading

¿ Qué hace el psicoanalista ?

psicoanalista y el inconsciente

El psicoanálisis es un estudio y análisis de la palabra. Tanto el que analiza como el que es analizado se encuentran en las mismas sesiones en las que el paciente habla de lo que les tiene inquieto, de lo que les gusta y de lo que les hace sufrir. Todo el contenido de la sesión debe de ser estudiado por el psicoanalista desde el punto de vista del inconsciente y proponer una hoja de ruta para que aflore el inconsciente en el paciente y pueda superar todos los síntomas que el paciente padece. Continue reading

Psicoanálisis profesional. Pecados, Pasiones y Goce

“MÁS ALLÁ DEL PRINCIPIO DEL PLACER”

Psicoanálisis en Madrid. Pecados, paciencia y goce

Desde sus primeros escritos, Freud detectó las dificultades de los seres humanos para mantener un cierto equilibrio vital: el exceso de excitación amenazaba continuamente a los organismos. Esta tendencia al exceso había sido conceptualizada desde siempre por filósofos y moralistas y, desde el inicio del cristianismo, intentó ser moderada a través de la idea de pecado. Partiendo de la tradición, fueron establecidos ocho pecados capitales que dan cuentan de modos en que los seres humanos gozan en la relación con los objetos y con sus semejantes, de modos en los que la pulsión encuentra su camino: la lujuria, la gula, la avaricia, la pereza, la ira, la envidia, la soberbia y la tristeza. A partir del siglo VI, desaparecería la tristeza de la lista, sin embargo, Lacan subrayará su consideración de pecado en Televisión (1973).

 

Tendríamos que repensar la actualidad de los pecados capitales desde un enfoque que trascienda la moralidad religiosa; entendiéndolos no sólo como formas del exceso en la subjetividad, sino también como pasiones del ser; captando esa imbricación que descubrió Freud en Más allá del principio del placer (1920) al identificar una doble cara de la existencia humana en la que el placer y su más allá se encuentran entrelazados, esa trabazón a la que Lacan dio el nombre de goce y que designa la sustancia más viva del sujeto.

 

Poniendo al día estos textos de Freud, a la luz del discurso de Lacan, podemos entender por qué hay displacer para el ser humano, por qué la compulsión a la repetición del displacer parece ser más primitiva, más elemental que la regulación que ofrece el principio del placer o cómo se da ese escándalo del sujeto contra sí mismo que Freud bautizó con el nombre de pulsión de muerte.

Psicoanálisis en niños a base del juego.

Psicoanálisis en niños a base del juego.

Psicoanálisis en niños a base del juego.

El análisis con niños es posible gracias a la técnica de juego creada por una psicoanalista llamada Melanie Kein, que basándose en las teorías de Freud, desarrolló una técnica especial para el psicoanálisis con niños, una técnica basada en el desciframiento del significado del juego y del dibujo del niño.
Gracias a esta rigurosa técnica, es posible el acceso al inconsciente el niño analizando las libres expresiones del juego y del dibujo en la misma forma en que se analizan las asociaciones libres del adulto por medio de la palabra.
Las fantasías inconscientes están presentes en toda persona, incluidos los niños, su presencia no es en sí índice de enfermedad ni de falta de sentido de la realidad sino que lo determina el estado psíquico de la persona o sea la normalidad o la enfermedad, es la naturaleza de estas fantasías inconscientes y su relación con la realidad, es decir, si estas fantasías están muy alejadas de la realidad o la distorsionan mucho, el individuo irá enfermando cada vez más.
Así pues la fantasía no es tan solo una fuga de la realidad, sino que es una constante inevitable en las experiencias reales. Estas experiencias de la realidad influyen inmediatamente en las fantasías inconscientes, de la misma manera que muchos acontecimientos reales están determinados por fantasías inconscientes.
Un niño puede vivir una discusión o una pelea de sus padres como un gran desastre, porque piensa que si sus padres se separan no solamente lo van a abandonar sino que piensa también que estas peleas son por culpa suya y que él es el responsable de la situación, con lo cual se siente muy destructivo generándose automáticamente sentimientos de culpa, miedos y bloqueo emocional. Así pues, como ha vivido el niño este acontecimiento, este suceso, su realidad Psíquica, es lo que interesa al psicoanalista para aliviar al niño del trauma, poco importa que para los padres esta pelea haya sido trivial y sin importancia, lo importante es que construcción interna ha hecho el niño de un suceso determinado.
El juego es el mejor medio de expresión del niño, empleando la técnica del juego vemos muy pronto que el niño proporciona constantes asociaciones en sesión, asociaciones que el adulto proporcionaría con palabras. Cada uno de estos elementos son indicadores para el psicoanalista, ya que jugando, el niño habla y dice toda clase de cosas que vienen de su inconsciente.
Así pues el niño habla jugando, habla con el lenguaje del juego, lenguaje que el psicoanalista conoce y para él es muy tranquilizador saber que su psicoanalista entiende lo que él está expresando con sus juegos.
Detrás de cada forma de actividad de juego, yace un proceso de descarga de fantasías inconscientes: sentimientos de culpa, miedos, enfados, celos, agresiones, etc.
Tan pronto como ha ofrecido un panorama de sus fantasías internas y de sus conflictos, el analista empieza a interpretar, o sea a decirle al niño lo que le pasa, que emoción o afecto se esconde detrás de aquel juego, de aquel dibujo.
A medida que prosigue el trabajo analítico con un niño, vemos que su relación con la realidad, débil y distorsionada al principio por las construcciones internas que el mismo ha hecho, mejora y gana gradualmente en plenitud y fuerza.
El psicoanálisis de un niño puede ser tan profundo como el de un adulto, y los resultados conseguidos mejoran en gran manera el desarrollo general del niño facilitándole la maduración, ya que le liberan de la opresión que le ocasionaban las fantasías negativas acumuladas en el inconsciente.
En el juego terapéutico el niño no sólo vence la realidad dolorosa, sino que aprende a dominar sus miedos internos ya que para él es tan importante defenderse de los peligros externos como de los internos.
Así pues el psicoanálisis de niños es liberador, libera al inconsciente de miedos, bloqueos, sentimientos de culpa, etc., levanta represiones liberando estas fantasías negativas y destructivas que luego de adulto le harán tanto daño y le producirán disgustos, fracasos y enfermedades.
Los niños, aunque aparentemente no les falte de nada, ya que desde pequeños sufren grandes desilusiones; la creencia del paraíso de la infancia es falsa y sus carencias y frustraciones no pasan por tener más o menos cosas materiales, sino por la dificultad para manejar los sentimientos y los mecanismos de la vida que de no resolverse lo colocan en situación de continua confusión.

Extractos de Psicoanálisis. Un Real para el Siglo XXI

Extractos de Psicoanálisis

Un Real para el Siglo XXI

psicoanalisis

La experimentación progresa. Se están produciendo monos inéditos en la naturaleza. Acaban de hacerlo. Ya no están con los clones, sino verdaderamente con la nueva especie, una especie nunca vista y que no es obra del buen Dios. Hace ya algunos años, cuando nació la pequeña Dolly, era seguro que comenzarían a extender eso por el lado de la especie humana. Creo que tranquilamente cabe profetizar que, así como hay un nuevo mono, con seguridad habrá un nuevo hombre que nos espera en alguna parte del siglo XXI. No vemos por qué no llegarán a  manipularlo. No vemos bien qué comité de ética será capaz de impedir que se ceda al apetito de perfeccionar una especie que sufre tantos males, que debió recurrir al psicoanálisis.

Jacques-Alain MILLER, El lugar y el lazo, Buenos Aires, Paidós, 2013