La depresión post vacacional.

La depresión post vacacional.

Como todo lo bueno, las vacaciones también se acaban y con ello vuelve la rutina del día a día, el trabajo, las obligaciones y todas esas cosas que debemos hacer en nuestra vida y no siempre nos hace del todo muy felices. Una vez el verano y la época de libertad se a finalizado nos sentimos apáticos y con sensaciones tristes no solo por lo que dejamos atrás sino por lo que nos queda por delante en la rutina que ya conocemos y no es muy probable que cambie mucho. Una de las claves para poder superar la depresión post vacacional es no dejar que este sentimiento de desasosiego no nos invada y superar estas fechas con optimismo, aunque si creemos que no podemos superarlo por nosotros mismos el psicoanalista siempre nos puede dar unas bases para afrontarlo. Continue reading

La depresión y sus aspectos.

La depresión y sus aspectos. - Psicoanalista en Madrid

La depresión es uno de los males mas comunes en la época contemporánea y es una de las enfermedades y procesos de salud mental que enfrenta a mucha cantidad de personas en todo el mundo, haciendo de la depresión una epidemia moral entre las personas de todo tipo tanto gente rica como pobre, mujeres y hombres o gentes de países tanto del primer mundo como del países en desarrollo. Es la depresión además una enfermedad que se declara como enfermedad de nuestros días y una enfermedad en la que cualquiera de nosotros podemos caer sin problema alguno.
De esta manera la OMS ( Organización Mundial de la Salud ) afirma que en el año 2020 será la depresión la segunda causa de incapacidad mundial solo superada por enfermedades vasculares como infartos o insuficiencias coronarias.
Esta progresión nos da un valor de urgencia ya que en tan solo 20 años la depresión ha pasado del número 4 como enfermedad causante de incapacidad al segundo puesto. Continue reading

El Psicoanálisis como ayuda de la depresión.

El Psicoanálisis como ayuda de la depresión.

La depresión es un mal moderno que nos acompaña desde hace tiempo y en vez de ir remitiendo sigue creciendo en la sociedad actual de forma vertiginosa. Este proceso de depresión es un trastorno en el animo de la sociedad que va de la mano con la era moderna y la forma en la que vivimos y nos sentimos, lo cual nos hace afirmar que la época de nuestros días y la depresión van juntas y de la mano. Según propios informes de la OMS nos reflejan que de aquí a unos 20 o 25 años este trastorno sera una epidemia que alcanzara a todos los margenes de edad yendo desde los niños a los adultos y mayores sin dejar ningún estamento sin el trastorno de la depresión. Esto refleja que cada vez somos mas propensos a sufrir momentos y episodios depresivos durante nuestras vidas y que este trastorno sigue su avance progresivo sobre la sociedad en la que vivimos.

En el psicoanálisis se estudia la depresión lacaniana como un hecho de la cobardía moral en la que aclara que el superyó crece según el sujeto cede en el deseo y que la forma añadida del goce inmediato intercede con su deseo en sí. lo cual crea un afecto depresivo y una falta moral. Continue reading

Cuando acudir al psicoanalista.

Inconsciente su represión psicoanálisis

El psicoanalista no es la última opción para intentar solucionar los problemas de la vida y nuestras frustraciones y no debe ser el especialista al que se va después de ir al psiquiatra o al psicólogo, sino que se puede utilizar el psicoanálisis en primera instancia.

Todas las practicas y terapias pueden ser útiles siempre y cuando ayuden al paciente a mejorar su vida.

Conocer las causas del malestar y el problema es fundamental pero el psicoanalista puede buscar estos síntomas aunque a veces es preferible solucionar los problemas graves para asentar y facilitar el trabajo del psicoanalista.

El psicoanálisis descubre y hace aflorar estructuras del inconsciente que nos hace daño y nos crea los síntomas. Una vez hecho esto reconstruye la personalidad y el paciente se convierte en el propio dueño de su cura.

Continue reading

Terapias para la depresión. Psicoanalista Madrid.

La terapia interpersonal (TIP) fue desarrollada originalmente para tratar la depresión. Pero posteriormente fue adaptada para tratar el trastorno bipolar y otras afecciones. En esta terapia, que es de tiempo limitado y está orientada al logro de objetivos, se revisan los síntomas, relaciones sociales y roles de la persona.
La TIP se concentra en lo que pasa “aquí y ahora” y pretende ayudar a la persona a cambiar, no sólo a entender sus acciones y reacciones. El paciente y el terapeuta examinan las relaciones presentes y pasadas del primero.
La TIP no se enfoca en los motivos, deseos o sueños inconcientes o subconscientes. Analiza las acciones concientes externas y el ajuste social de la persona. No pretende cambiar la personalidad sino, más bien, enseñar nuevas
habilidades que reduzcan los síntomas.
El terapeuta TIP apoya activamente al paciente en su viaje hacia el bienestar. El terapeuta no le asigna al paciente tareas
para hacer en casa, sino que le anima a participar en actividades sociales. El terapeuta ayuda al paciente a revisar sus síntomas y relacionarlos con una de cuatro cosas: dolor moral por una pérdida; conflictos con los demás; cambios de vida, como mudarse o cambiar de empleo; o aislamiento o ausencia de aptitudes sociales. Luego, el terapeuta y el paciente trabajan en situaciones específicas, una por una, para aliviar los síntomas y el estrés.

En la terapia cognoscitivo-conductista (TCC) se  combinan la terapia cognoscitiva, que consiste en examinar de qué manera los pensamientos afectan las emociones, y la terapia conductista, que implica cambiar las reacciones de la
persona ante situaciones difíciles. La TCC está orientada al logro de objetivos y funciona mejor cuando el paciente
adopta un papel activo. Uno de los aspectos de la TCC ayuda a la persona a reconocer los pensamientos automáticos o
creencias medulares que le generan emociones negativas.  El terapeuta ayuda a la persona a ver que algunos de esos
pensamientos y creencias son falsos o no tienen sentido, y luego le ayuda a cambiarlos. Entre los ejemplos de pensamientos automáticos destacan el enfoque en una idea  negativa (una persona poco amable) y la aplicación de esa
cualidad negativa a todo (la humanidad en general); ver las cosas como “absolutamente buenas” o “absolutamente
malas”; o aplicar etiquetas como “mediocre”, “bueno para nada” o “inútil”. Son ejemplos de creencias medulares,
“Tengo que triunfar en todo”; “Todos tienen que amarme”; “Qué desastre cuando las cosas no salen tal como las planeo
o espero”;  o “No puedo cambiar mi forma miserable de ser”.
El aspecto conductista de la TCC entra en escena cuando  la persona ya se encuentra en un estado mental más sereno.
En ese momento, la persona puede emprender acciones que la acerquen a los objetivos planeados. Por ejemplo, si
la depresión hizo que la persona se alejara de la vida, ahora puede ser invitada a participar en aficiones o pasar tiempo
con sus amigos.
Otra opción es orientar amablemente a la persona, bajo supervisión, para que confronte situaciones, cosas o  personas que le provocan temor o pánico. Por medio de la  práctica, la persona aprende nuevas y más saludables formas de conducta.

En la TCC, el terapeuta asigna tareas para hacer en casa. Puede tratarse de reportajes, revisión de notas o audiocintas
de la sesión de terapia, o probar un nuevo enfoque de un viejo problema. También puede incluir ejercicios para hacer
a la persona más conciente de sus pensamientos y acciones, pero sin juzgarlas.
Las partes más importantes de cualquier tipo de terapia son:
Asociación, comunicación, objetivos, colaboración, confianza,comprensión y acción.

Una buena terapia puede ayudar a la persona a cambiar, para bien, sus pensamientos, creencias, percepciones, acciones y estados de ánimo.

La resistencia y la transferencia. Psicoanalista y Psicologa.

 Uno de los temas centrales que se fue configurando en el trabajo psicoanalítico fue el de la “resistencia”. El paciente se resistía a hacer consciente lo inconsciente. La elaboración de estas resistencias pasó cada vez a ser más importante en la clínica psicoanalítica. Otra idea fundamental fue la de la “transferencia” que venía a indicar cómo el paciente actualizaba determinados prototipos de relaciones pasadas (básicamente relaciones familiares) en la figura del terapeuta, lo que vendría a decir que se transferían vivencias efectivas y pautas de conducta del cliente sobre el terapeuta (para Freud, el sujeto transfería para no recordar, por lo que la transferencia se convertía en una resistencia, pero al mismo tiempo permitía la actualización del material inconsciente y por tanto se convertía en un requisito básico para el análisis).